El pasado lunes 25 de marzo fue el día mundial del gofre. Sí, has leído bien, el día de gofre. No sé a ti, pero a mi me hace mucha gracia que todos los días sea el día de algo y que hubiese uno dedicado la gofre, pues me dio hambre de gofres la verdad.
Siempre que pensamos en gofres pensamos en dulces y contundentes bollos cubiertos de azúcar o chocolate. Cómo recetas dulces hay muchas y siempre que la princesa invita a alguna amiga a casa se piden gofres de merienda, me ha dado por idear algo salado. Así han surgido estos gofres salados de patata y queso, sin harinas, ni gluten, ni grasas, que pueden servir tanto de acompañamiento, como de panecillo para sandwiches varios.
Son 4 ingredientes, de los que siempre suele haber en casa y en 10 minutos están más que listos y casi comidos. Un toque original para celebrar el día del gofre.
Gofres salados de patata y queso
versión salada de los clásicos gofres de siempre.
- 500 gr patatas (3 patatas medianas)
- 1 cebolla
- 2 huevos
- 100 gr queso rallado
- sal y pimienta al gusto
Lo primero es pelar y rallar las patatas. Para que las patatas no se oxiden yo las rallo y reservo en un cuenco con agua.

En un bol rallar igualmente la cebolla

Agregar los huevos

Mezclar huevos y cebolla

Incorporar el queso rallado

Llego el momento de escurrir bien las patatas ralladas y añadirlas a la mezcla, salpimentando al gusto

Poner a calentar la máquina de gofres o una sartén

Untar con un poco de aceite la gofrera o sarten y agregar un cazo de la mezcla

Igual si se hace en una sarten

Esperar hasta que se doren bien y comer tal cual o a modo de sándwich

